La Sociedad de la Boda

La Sociedad de la Boda

 

 

Si has visto La sociedad de la nieve, sabes de lo que hablo.

Cuando la ves, sientes el frío en los huesos.

Ves a los protagonistas respirar y parece que el aire te quema a ti también.

El avión se estrella y tú te estrellas con ellos.

El silencio helado, la desesperación, el hambre, el miedo…

todo te golpea.

 

Y lo más increíble es que no estuviste ahí.

No viviste ese infierno.

Pero por dos horas es como si lo hicieras.

 

Ahora imagina cómo fue para los que sí lo vivieron.

Para los protagonistas reales de la historia.

Para esos supervivientes que, al ver la película, volvieron a sentirlo todo.

 

El miedo.

El dolor.

La angustia.

Pero también la hermandad.

La esperanza.

El milagro.

 

Porque el cine tiene ese poder.

No se limita a mostrar imágenes.

Te mete dentro.

Te hace sentir.

Te devuelve lo que viviste.

Y aunque una boda no es un accidente en los Andes (o eso espero),

el video de boda hace exactamente lo mismo.

Porque cuando le des al play dentro de 10 años, no solo verás lo que pasó.

 

Lo sentirás.

 

Volverás a escuchar las palabras de aquel brindis que casi te hace llorar.

Volverás a ver la cara de tu pareja cuando te vio por primera vez.

Volverás a reír con ese momento improvisado que las fotos no pueden capturar.

 

Porque una buena película te transporta.

Y cuando se trata de tu boda, no es solo recordar.

Es volver a vivirlo.

 

P.D. No hace falta que tu boda sea un drama de supervivencia extrema… pero sí que tenga un video que te haga sentir de verdad. Arriba en el enlace.

 

@sergiobakker